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domingo, 27 de mayo de 2018

LOMCE y otras leyes educativas.

Desde que se instauró finalmente la democracia en España, han ido surgiendo distintas políticas educativas a la vez que los gobiernos iban cambiando en función de partidos polítcos.
A continuación haremos un breve repaso de todas ellas y reflexionaremos sobre por qué la LOMCE no es tan beneficiosa ni útil como nos la intentaban pintar.


Según López (2013), hay siete leyes educativas en democracia. La primera de ellas es la LGE, que se aprobó en 1970, y llegó a estar vigente hasta 1980. Fue impulsada por el ministro de Educación José Luis Villar Palasí, el cual impuso la escolaridad obligatoria hasta los catorce años y tras ocho años de Educación General Básica se accedía al Bachillerato Unificado Polivalente o a FP.

La segunda ley es la LOECE, de 1980 por la UCD también y que fue elaborada por Adolfo Suárez con la Constitución de 1978 reciente. Está ley jamás entró en vigor.

La tercera ley fue la LODE, en 1985 por el PSOE, llamada la Ley Orgánica del Derecho a la Educación, incorporó el sistema de colegios concertados.

La cuarta ley fue la LOGSE, Ley de Ordenación General del Sistema Educativo, aprobada en 1990 y que ponía fin a la LGE, introduciendo la escolarización obligatoria hasta los dieciséis años y que permitía redactar a las comunidades autónomas una parte importante de los contenidos educativos. Además, habrá como novedad la nueva ESO.

La quinta ley, la LOPEG, es la Ley Orgánica de Participación, Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes, conocida como la Ley Pertierra. Fue rechazada por los sindicatos de profesores, que consideraban esta como una puerta a la educación privada.

Apareció también la LOCE, Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE), propuesta en 2002 con José María Aznar en el gobierno y que no llegó a aprobarse. Esta pretendía mejorar la educación en España.

La sexta ley fue la LOE, Ley Orgánica de Educación elaborada en 2006 por José Luis Rodríguez Zapatero, y aprobada por gran mayoría. Causó un gran revuelo la aplicación de la asignatura de religión católica como voluntaria, incluyendo la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. Se redujeron también las horas lectivas de Lengua y Literatura Castellanas.

La última ley, muy reciente es la LOMCE, Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, la cual hizo que la gente se manifestará por la dimisión del ministro de Educación Wert, el que pensó esta ley. La LOMCE propone la obligatoriedad de la asignatura de Religión Católica, la recuperación de las reválidas, recortando la inversión en becas y ayudas al estudio y separando por sexo a los alumnos en colegios concertados.


En cuanto a la aplicación de estas leyes en la Educación, voy a hablar de la que más problemas ha dado y la más reciente, la LOMCE, que ha presentado muchos problemas a la hora de su aplicación.

Según Carra (2016), la LOMCE, de José Ignacio Wert, ha caído en debate por las siguientes razones.

La primera razón es por las asignaturas troncales, de libre configuración por las diferentes Comunidades Autónomas.

La segunda razón es por culpa de las evaluaciones externas o “reválidas”, sobre todo en la ESO y Bachillerato, que son realizadas por personal externo al centro y tienen grandes consecuencias para la educación que se quiera realizar posteriormente. Los que se niegan a que se impongan las reválidas señalan que las circunstancias no son iguales en todas las personas.

La tercera razón se debe a los itinerarios de cuarto de la ESO, dando la posibilidad de elegir entre Enseñanzas Académicas o Aplicadas. Los que están en contra señalan que esto hace que se segreguen los peores alumnos y que no todos los centros ofertan las asignaturas que deberían.

La cuarta razón se debe a la FP Básica, que arranca en tercero de la ESO y que separa a los alumnos con necesidades y mejora los resultados de los informes PISA. Se reclama una FP con más recursos.

La quinta razón se debe a la duración del Bachillerato, diciendo que es muy corto y que solo se dedica a preparar la reválida y es casi como una oposición.

La sexta razón se debe a la elección del director del centro, que recae en la Administración de los centros públicos y no en el claustro. Con ello se quita libertad a los centros escolares.

La séptima razón es que la LOMCE refuerza que las administraciones públicas garanticen el derecho a los alumnos a estudiar en castellano, apartando las lenguas cooficiales.

La octava razón es que la LOMCE contempla que las administraciones públicas podrán convocar concurso público para la construcción y gestión de centros concertados sobre suelo público.

La novena razón es que en Primaria y ESO la Religión es una asignatura de oferta obligatoria y los que no defienden esta ley quieren sacar la religión del ámbito educativo porque no quieren que la educación pública financie la catequesis.

La décima y última razón se debe a la educación diferenciada por sexos, como ocurre con la cesión de suelo público.

Respecto a todo este revuelo por la aplicación de leyes educativas se llegó a hablar ya de otras vías alternativas a las políticas educativas, como las reformas comprensivas para alcanzar distintos fines. 
Estas pretendían transformar los conflictos de clase en conflictos individuales a través de la meritocracia, es decir, un sistema basado en el mérito, esfuerzo, talento y educación. Además, se pretendía reforzar los estudios secundarios profesionalizantes, evitando la selección de origen social y aprovechando el alumnado superdotado.

Según Enguita y Levin (1989), las reformas comprensivas tuvieron lugar, primeramente, desde finales de los cincuenta y durante los sesenta, en el Reino Unido y los países escandinavos. Posteriormente, en la década de los sesenta, se extendieron a los países mediterráneos. En la década de los ochenta sólo algunos países centroeuropeos conservan sistemas segregados o estaban dando los primeros pasos hacia la reforma comprensiva.

Estos autores destacan, además, que gracias a estas reformas y su retraso en la selección de origen social asegura la capacidad del sistema escolar de detectar y promover a los alumnos más capaces, terminando con el despilfarro que para cada nación representaba perder una buena parte de sus mejores alumnos por la segregación temprana.

Señalan, por otra parte, estos autores que la escuela somete a niños y jóvenes a unas relaciones sociales, réplica de las relaciones sociales del proceso de trabajo característico del capitalismo; sometiéndose de esta forma a la autoridad, siguiendo rutinas organizativas, aceptando criterios de evaluación ajenos y entrando en relaciones de competencia interindividual.

Contra esto, proponen los autores una organización de la educación de estructura piramidal que asegure a cada alumno el tipo de socialización adecuada al lugar que va a ocupar en la jerarquía laboral.

En mi opinión, pienso que aunque los gobiernos nos han intentado mostrar las leyes educativas como una mejora y equilibrio de la educación española gracias a las mismas, en muchas ocasiones han llegado a crear el efecto contrario, puesto que cada vez que crean una ley nueva no tienen apenas en cuenta la ley anterior y ponen todo patas arriba, volviendo locos a los docentes que tienen que adaptarse a estas leyes educativas coartando así la libertad de programar contenidos de cierta forma y teniendo que adaptarse a lo que cada ley diga. Pues como ya bien se sabe, las leyes muchas veces no cambian en favor de la mejora de la educación, sino que cambian en torno a las ideas políticas que cada partido tenga en ese momento.

No me parece bien que se juegue con las leyes educativas de la forma que están jugando nuestros políticos con ellas en España, ya que muchas veces no se dan cuenta de cómo le dificultan la tarea a los docentes que se tienen que basar en ellas, y cómo dificultan también al desarrollo de los niños que se tienen que adaptar a objetivos y competencias muchas veces un poco surrealistas para su nivel y para lo que la escuela intenta aportarles.

Por último, en el vídeo que se presenta a continuación, se desmonta en 5 minutos a través de 2 vídeos distintos la educación española, centrándose en la LOMCE y las Reválidas.





Enlace de vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=aY2kROxoiA4

Enlace de imagen:
https://www.votatuprofesor.com/images/blog/leyes-de-educacion-en-espana-lode-logse-loe-lomce.png
https://www.eldiario.es/blogs/LOMCE-making-of_EDICRT20131023_0001_3.jpg

Enlace recursos:
Carra, A. (16 de abril de 2016). Los diez puntos más conflictivos de la Lomce. ABC Sociedad.
Enguita, M. F., & Levin, H. M. (1989). Las reformas comprensivas en Europa y las nuevas formas de desigualdad educativa. Revista de Educación.(289), 49-64.
López, A. (9 de octubre de 2013). De la LGE a la LOMCE: Así son las siete leyes educativas españolas de la democracia. teinteresa.es.

jueves, 1 de marzo de 2018

¿Qué es y para qué se usa el informe PISA?

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) está formada por 34 países que se comprometen con la democracia y la economía de mercado para los que constituye un foro único de debate, desarrollo y posicionamiento de políticas económicas y sociales.

Pues bien, como ya conocemos en el ámbito educativo, la OCDE organiza el programa PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos); cuyo objetivo es evaluar la formación de los alumnos cuando llega el final de la etapa obligatoria, lo que en España sería la ESO (15-16 años).


Este programa serviría como recurso para ofrecer información abundante y detallada que permita a los países miembros adoptar las decisiones y políticas públicas necesarias para mejorar los niveles educativos. En cambio, la evaluación solo cubre las áreas de: lectura, matemáticas y competencia científica; y pone el énfasis de la evaluación en el dominio de los procesos, entendimiento de los conceptos y la habilidad de actuar en varias situaciones dentro de cada dominio.

Entonces... ¿sirve de algo realmente el informe PISA?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que no en todos los países el sistema educativo se hallan en las mismas condiciones y que las condiciones de vida de un país a otro también puede que cambien bastante.

Además, se trata de un examen estandarizado con diferentes modelos que pone a prueba conocimientos para los que los alumnos han sido especialmente enseñados para poder superar esta prueba; a pesar de que no siempre se relacionen con los conocimientos que el Real Decreto dicta y que tanto preocupa a los docentes seguir.

Por último, y no menos importante, este tipo de prueba no tiene en cuenta a aquellos alumnos que tienen diferentes estilos de aprendizaje (auditivo, verbal, kinésico...) y tipos de inteligencia (Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner).
Esto puede derivar en problemas a la hora de realizar el informe PISA ya que estará basado en resultados de las habilidades de personas entrenadas para superar la prueba y desmotivadas por no poder aprender a su manera.

Lo ideal sería que no solo se evaluaran estas áreas, sino que se le diera más importancia también a ámbitos como el de las Humanidades. El informe PISA tan solo muestra el conocimiento de los alumnos españoles en cuanto a las tres áreas evaluadas, en las que según Álvarez (2016) España ha subido puntos en la de Lectura y se ha estancado en Ciencias y Matemáticas.
Pero este informe no muestra la calidad real de la educación que tenemos y cómo son nuestros alumnos.

Y te preguntarás: ¿por qué tan solo se evalúan esas tres áreas?

Pues bien, como hemos visto en clase, el sociólogo Musgrave (1982) examina la relación del sistema eduactivo con otras instituciones sociales, denominándolo como un intento de responder a cuatro preguntas relacionadas con la educación y el balance entre la estabilidad y el cambio en el mantenimiento de un sistema político democrático que asegure el uso de la gente con talento en nuestra sociedad y provea mano de obra al sistema económico.

En resumen, este sociólogo nos intenta hacer ver que el sistema educativo está muy relacionado con las instituciones sociales y que nos encontramos en una fase histórica tecnócrata.
Pero a pesar de ello hay un constante debate en el usar si usar tanto las tecnologías o no. La solución sería usarlas con conocimiento y con un uso limitado.

En el siguiente vídeo, Iñaki Gabilondo (2016), nos habla sobre para lo que realmente está preparando PISA a los alumnos actualmente:



Por tanto, que un informe como es el informe PISA "obligue" a un alumno/a de 15 años a saber leer una factura o un correo del banco no parecería tan exagerado si tenemos en cuenta que se intenta medir la madurez de estos alumnos, que, a pesar de vivir rodeados de tecnología e información algunos disponen de tarjeta de crédito y no saben distribuir los gastos y algunos ni saben ir a comprar solos. Actualmente, hay adultos que no son capaces de entender bien una factura de la luz, porque nunca les han enseñado al detalle lo que significa cada dato.

Es así que ya no es el deseo de saber manejarse en un mundo económico o tecnológico el que manda, sino que es una necesidad que debe ser estudiada cuanto antes, siempre teniendo en cuenta que hay que evaluar a los alumnos en estos ámbitos pero se deben interpretar los datos obtenidos con conocimiento y teniendo en cuenta muchas variables.

Como conclusión, mi opinión es que el informe PISA no es tan malo como lo vemos, a pesar de que ciertos aspectos se puedan mejorar; ya que prepara a nuestros alumnos/as para un futuro que está cargado de demandas a las que se debe saber como responder correctamente. Y aunque España parezca que está siempre "en la cola" del ranking, lo correcto no es querer implementar el sistema educativo finlandés (sin quitarle importancia) porque no tienen las mismas condiciones de vida y sistema político que en otros países y no se podría aplicar completamente.