Como bien sabemos según lo estudiado en clase, la participación de los padres en la escuela es fundamental para que la educación se desarrolle de una forma más eficaz e incluso nuestros alumnos obtengan unas calificaciones superiores a lo acostumbrado, independientemente del contexto socioeconómico.
Además, aunque la participación de los padres en la escuela depende en gran mayoría de la decisión y posibilidad de los mismos, debemos hacer todo lo posible para que de una forma u otra participen en la educación de sus hijos y hagan un lazo con el centro escolar.
Según Domínguez (2010), la educación es un proceso muy largo que comienza siendo impartida por la familia y luego la escuela, y se necesita de ambas partes para conseguir un pleno desarrollo educativo y personal del niño.
Por ello la escuela debe aceptar la importancia de la participación y la colaboración de los padres en la educación de los niños/as y la necesidad de una relación cordial entre docente y padres para que los profesores puedan realizar su función de manera efectiva y completa.
Escuela y familia han de compartir inquietudes, intercambiar informaciones y
pensamientos sobre la educación, la escuela, los hijos. Esto nos ayudará pues a establecer pactos y
acuerdos sobre ciertas actuaciones hacia el niño.
La clave para generar este punto de encuentro entre maestros/as y padres y madres
es la de hacer ver la importancia de que la familia participe en la educación escolar de
su hijo/a y que sin dicha colaboración se está afectando de manera notable al
desarrollo global del niño/a. El centro debe provocar el interés de los padres y madres
en conocer el Proyecto Educativo del centro para entender los valores que imperan en
el centro y como se lleva a cabo la práctica a lo largo de la vida diaria. (Domínguez, 2010)
Nos habla también la autora de los roles que tienen los padres y maestros con respecto a la educación.
Por una parte, los padres tienen el deber de en la manera posible, cumplir las demandas que la escuela pide y darle así una educación correcta y de calidad a su hijo, inculcándole valores como el respeto y comportamiento correcto.
Además, es muy importante que los padres dediquen tiempo a sus hijos y a las tareas que traen cada día a casa, atendiéndole a sus necesidades no solo educativas sino básicas como la correcta alimentación, vestimenta, horarios, hábitos, amistades...
Por último, es muy importante que se fomente en el hogar un clima de cariño y bienestar hacia el niño y que se cree un lazo y confianza que hagan más fácil la resolución de ciertos problemas y situaciones.
Por otra parte, la escuela también tiene sus roles, los cuales están clasificados en los cognitivos (relacionados con aprendizajes metódicos), colectivos, pedagógicos (métodos a usar en el alumnado), evaluativo (facilitando la participación de los padres de la información relacionada con los procesos de evaluación), educativo, y rol de profesionales que se harán responsables del fracaso escolar de alumno en caso de que se de el mismo, aceptando sus funciones y rol.
Por último, la autora nos propone un modelo de relación que puede ser útil en la relación familia-escuela. Este me resulta bastante conocido ya que se trabajó en el aula en varias ocasiones y se habló de él.
Se trata del modelo ecológico de Bronfenbrenner, el cual destaca la importancia que hay entre el contexto en el que se desarrollan las conductas y la posibilidad de modificar estos.
Este modelo es muy adecuado como referente teóricoconceptual del proceso de cooperación entre la familia y centro escolar, según dice Domínguez (2010), ya que nos hace entender esta relación como un medio de intervención comunitaria y promueve el cambio en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Visto todo esto, yo pienso que los padres muchas veces no participan con el centro escolar no por falta de interés en la educación de sus hijos, sino porque:
- sus horarios no les permiten acudir al centro escolar.
- sienten incomodidad a la hora de acudir.
- falta de tiempo por trabajo.
- temor en la relación con los docentes.
- actividad negativa de muchos docentes respecto a la participación de los padres.
- insuficiencia de recursos materiales y personales.
- las familias se sienten incompetentes frente a los profesores.
- si son extranjeros, puede que no sepan comunicarse bien con el centro.
- pensar que la escuela es para los niños y no para los padres.
- no interés en la institución educativa pero sí en la educación.
Podríamos seguir con las razones de la falta de participación de los padres en la escuela, ya que la lista es muy diversa. Pero es muy importante también centrarse en las soluciones que como docentes podríamos dar a estas situaciones y las consecuencias de las mismas.
Como docentes podemos:
- explorar y potenciar los recursos de las familias.
- otorgar a la familia y al menor su papel en el cambio.
- economizar el esfuerzo y el tiempo e intervención.
- proponer actividades en las que puedan participar.
- darle más importancia al AMPA.
Además, algunos de los beneficios que aportaría el aumento de la participación de las familias en la escuela serían:
- mayor motivación.
- reequilibrio de los padres.
- aumento de la productividad en la escuela.
- reducción de conflictos.
- satisfacción de padres, alumnos y profesores.
- mejor aceptación de los objetivos.
Por lo tanto, como futura docente, pienso que es evidente la importancia que tiene la participación de las familias en la educación de sus hijos, ya que estos deben sentirse acogidos tanto por la familia como por la escuela en su educación.
Además, una mayor relación de la familia y la escuela hará que el clima general de la escuela y las relaciones aumenten y los resultados sean positivos para todos.
Pero siempre deberemos tener en cuenta que la educación de los alumnos es cosa de todos para que resulte posible y satisfactoria para todos los que la componen.
A continuación, adjunto un vídeo de Atresmedia (2018), en el que la profesora Nuria Cuevas nos habla sobre el papel y la importancia de la relación positiva entre la familia y la escuela como agentes educativos claves, cuyo trabajo colaborativo es fundamental en la formación educativa de los discentes.
Enlace de vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=FQ5DUmdnVbU
Enlace de imagen: https://misionpadres.files.wordpress.com/2017/09/familia-escuela.png?w=455
Enlace recursos: Domínguez Martínez, S. (2010). La educación, cosa de dos: La escuela y la familia. Temas para la educación. Recuperado de: https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd7214.pdf
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domingo, 27 de mayo de 2018
sábado, 26 de mayo de 2018
Las entrevistas tutor-padres-alumno.
Al ver en clase el tema de cómo realizar una entrevista como profesores me quedó bastante claro el cómo hacer una entrevista correcta ante los padres de nuestros alumnos y los métodos que podemos emplear. Y aunque tendría que vivir la situación para cómo desarrollarla correctamente, me causaba más preocupación imaginarme cómo realizar una entrevista a un alumno en caso de que fuera necesario, el cual no tiene la misma madurez y entendimiento que un adulto.
Es por ello, que me puse a investigar sobre las tutorías en la escuela, enfocadas a los alumnos primero, y luego aportaré datos también sobre tutorías con los padres.
Según Molina Vives (2007), un niño está en continua evolución, mientras que su evaluación es un hecho puntual, por lo que hay que prestar más atención a su edad, sexo y nivel de desarrollo teniendo en cuenta patrones normativos y sociales. Además, en el desarrollo evolutivo del niño, la edad es un indicador que, junto al tipo de problemas, su frecuencia de aparición e intensidad permitirá considerar un comportamiento como patológico o analizar los factores de riesgo asociados a su aparición.
Además, una peculiaridad en la infancia está relacionada con las respuestas fisiológicas expresadas en ciertos momentos o acontecimientos que confunden una edad con problemas de comportamiento.
Un niño puede manifestar problemas como vómitos, dolores abdominales, cefaleas, miedos y angustias ante una determinada situación que quieren evitar, ya sea no acudir al colegio, no hacer determinadas tareas o no relacionarse con ciertos compañeros de clase. Muchos niños mostrarán su rechazo al colegio mediante lloros, vómitos, etc., sin que haya alteración orgánica.
Para obtener información sobre un niño deberemos conocer las pautas básicas del desarrollo infantil, conocer los factores socioculturales y expectativas educativas, demandas y criterios de la familia y del contexto escolar, tener habilidades específicas para favorecer la implicación del niño en la evaluación, tener habilidades para el manejo de conductas perturbadoras y tener habilidades para crear un ambiente cordial que facilite la adherencia de los niños a la evaluación.
Por último, nos dice la autora, que la entrevista clínica del niño proporcionará el contexto para estudiar directamente cómo percibe el propio niño el problema que muestra y para evaluar tanto su estado mental como su desarrollo. La entrevista directa con el niño proporciona una información difícil de obtener mediante otras fuentes, como el grado de sufrimiento personal del niño, información afectiva o fenómenos mentales que no se observan a simple vista, etc.
En el siguiente enlace se nos dan varias pautas para la realización de entrevistas a un alumno, además de los tipos de preguntas que les podemos realizar. Estas están relacionadas con:
- conocimiento del contexto familiar.
- intereses y necesidades del alumno.
- nivel de satisfacción con la escuela.
- percepción personal y conocimiento sobre su desarrollo escolar y personal.
Todo este tipo de preguntas nos permite indagar profundamente en los aspectos de la vida cotidiana del alumno para conocer más el por qué de ciertos comportamientos o actitudes.
La primera fase de la entrevista, según Arias (2014), debe estar dirigida a la toma de contacto y la recogida de información.
Nos informaremos sobre los antecedentes del nacimiento del niño, los informes médicos en caso de que los haya, cómo es el contexto familiar, las conductas que se observan en casa del niño, y contrastaremos las conductas que se han observado en casa y en el colegio, valoraremos la posibilidad de una evaluación específica, daremos un cuestionario a rellenar en casa a los padres y por último les haremos firmar una autorización para la evaluación psicopedagógica del niño.
La segunda fase consistirá en ver los resultados de la evaluación y realizar orientaciones específicas.
En primer lugar aportaremos el informe y explicaremos la evaluación realizada y los resultados, después explicaremos las pautas que habrá que seguir en casa, las pautas que se van a llevar a cabo en el colegio, recomendaremos un programa específico para trabajar la atención con el seguimiento del departamento de orientación, derivaremos al niño al neurólogo a través del pediatra y, por último, informaremos a los padres sobre asociaciones y programas específicos en el entorno cercano de la familia.
En el vídeo que se presenta a continuación, se ve una situación ficticia representada por estudiantes en las que unos padres divorciados llegan a una cita o entrevista con la profesora de su hijo y la coordinadora.
Por último, la profesora y orientadora dan unas pautas a seguir y cuentan en todo momento con los padres, con los que, a pesar de su situación, aceptan encantados la propuesta tras la entrevista.
Por lo que, en mi opinión, a la hora de realizar una entrevista a un alumno o a la familia de este alumno no solo hay que tener en cuenta las estrategias que se nos dan a los docentes para realizar estas entrevistas, si no que hay que poner gran cantidad de empatía y paciencia ya que en cada familia se dan unas situaciones distintas y tenemos que tener en cuenta todas ellas.
Además, tenemos que saber cómo actuar en el caso de que los padres se pongan muy distantes o agresivos con el profesor ya que puede crearse un clima que no nos deje avanzar en la entrevista con ellos y sientan que no quieren participar en la misma.
Enlace de vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=-71hmYoDKho
Enlace de imagen: http://www.laprensa.hn/csp/mediapool/sites/dt.common.streams.StreamServer.cls?STREAMOID=$bz8XZdtH0GsJgQW55CtAM$daE2N3K4ZzOUsqbU5sYsMQOWbFk56ggZaGunVNTrwWCsjLu883Ygn4B49Lvm9bPe2QeMKQdVeZmXF$9l$4uCZ8QDXhaHEp3rvzXRJFdy0KqPHLoMevcTLo3h8xh70Y6N_U_CryOsw6FTOdKL_jpQ-&CONTENTTYPE=image/jpeg
Enlace recursos:
http://ww2.educarchile.cl/UserFiles/P0001/File/textos-directivos/pauta_de_entrevista_a_estudiantes.pdf
Molina Vives, M. (2007). Entrevista de valoración a niños y escolares. Universitat Autònoma de Barcelona, Col-legi Oficial de Psicólogs de Catalunya.
Es por ello, que me puse a investigar sobre las tutorías en la escuela, enfocadas a los alumnos primero, y luego aportaré datos también sobre tutorías con los padres.
Según Molina Vives (2007), un niño está en continua evolución, mientras que su evaluación es un hecho puntual, por lo que hay que prestar más atención a su edad, sexo y nivel de desarrollo teniendo en cuenta patrones normativos y sociales. Además, en el desarrollo evolutivo del niño, la edad es un indicador que, junto al tipo de problemas, su frecuencia de aparición e intensidad permitirá considerar un comportamiento como patológico o analizar los factores de riesgo asociados a su aparición.
Además, una peculiaridad en la infancia está relacionada con las respuestas fisiológicas expresadas en ciertos momentos o acontecimientos que confunden una edad con problemas de comportamiento.
Un niño puede manifestar problemas como vómitos, dolores abdominales, cefaleas, miedos y angustias ante una determinada situación que quieren evitar, ya sea no acudir al colegio, no hacer determinadas tareas o no relacionarse con ciertos compañeros de clase. Muchos niños mostrarán su rechazo al colegio mediante lloros, vómitos, etc., sin que haya alteración orgánica.
Por último, nos dice la autora, que la entrevista clínica del niño proporcionará el contexto para estudiar directamente cómo percibe el propio niño el problema que muestra y para evaluar tanto su estado mental como su desarrollo. La entrevista directa con el niño proporciona una información difícil de obtener mediante otras fuentes, como el grado de sufrimiento personal del niño, información afectiva o fenómenos mentales que no se observan a simple vista, etc.
En el siguiente enlace se nos dan varias pautas para la realización de entrevistas a un alumno, además de los tipos de preguntas que les podemos realizar. Estas están relacionadas con:
- conocimiento del contexto familiar.
- intereses y necesidades del alumno.
- nivel de satisfacción con la escuela.
- percepción personal y conocimiento sobre su desarrollo escolar y personal.
Todo este tipo de preguntas nos permite indagar profundamente en los aspectos de la vida cotidiana del alumno para conocer más el por qué de ciertos comportamientos o actitudes.
Además, en el caso de que se nos presente la situación de tener que realizar una entrevista la familia de un alumno con algún tipo de necesidad educativa como es el TDAH tendríamos que seguir los siguientes pasos:
La primera fase de la entrevista, según Arias (2014), debe estar dirigida a la toma de contacto y la recogida de información.
Nos informaremos sobre los antecedentes del nacimiento del niño, los informes médicos en caso de que los haya, cómo es el contexto familiar, las conductas que se observan en casa del niño, y contrastaremos las conductas que se han observado en casa y en el colegio, valoraremos la posibilidad de una evaluación específica, daremos un cuestionario a rellenar en casa a los padres y por último les haremos firmar una autorización para la evaluación psicopedagógica del niño.
La segunda fase consistirá en ver los resultados de la evaluación y realizar orientaciones específicas.
En primer lugar aportaremos el informe y explicaremos la evaluación realizada y los resultados, después explicaremos las pautas que habrá que seguir en casa, las pautas que se van a llevar a cabo en el colegio, recomendaremos un programa específico para trabajar la atención con el seguimiento del departamento de orientación, derivaremos al niño al neurólogo a través del pediatra y, por último, informaremos a los padres sobre asociaciones y programas específicos en el entorno cercano de la familia.
Desde el principio se ve una actitud muy distante de los padres y se muestran sorprendidos cuando la profesora dice que los niños rechazan a su hijo por cuestiones de higiene.
A continuación, se intenta proponer soluciones y los padres se disculpan, pero aceptan la realidad.
Por último, la profesora y orientadora dan unas pautas a seguir y cuentan en todo momento con los padres, con los que, a pesar de su situación, aceptan encantados la propuesta tras la entrevista.
Aquí podemos visualizar el vídeo:
Por lo que, en mi opinión, a la hora de realizar una entrevista a un alumno o a la familia de este alumno no solo hay que tener en cuenta las estrategias que se nos dan a los docentes para realizar estas entrevistas, si no que hay que poner gran cantidad de empatía y paciencia ya que en cada familia se dan unas situaciones distintas y tenemos que tener en cuenta todas ellas.
Además, tenemos que saber cómo actuar en el caso de que los padres se pongan muy distantes o agresivos con el profesor ya que puede crearse un clima que no nos deje avanzar en la entrevista con ellos y sientan que no quieren participar en la misma.
Enlace de vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=-71hmYoDKho
Enlace de imagen: http://www.laprensa.hn/csp/mediapool/sites/dt.common.streams.StreamServer.cls?STREAMOID=$bz8XZdtH0GsJgQW55CtAM$daE2N3K4ZzOUsqbU5sYsMQOWbFk56ggZaGunVNTrwWCsjLu883Ygn4B49Lvm9bPe2QeMKQdVeZmXF$9l$4uCZ8QDXhaHEp3rvzXRJFdy0KqPHLoMevcTLo3h8xh70Y6N_U_CryOsw6FTOdKL_jpQ-&CONTENTTYPE=image/jpeg
Enlace recursos:
http://ww2.educarchile.cl/UserFiles/P0001/File/textos-directivos/pauta_de_entrevista_a_estudiantes.pdf
Molina Vives, M. (2007). Entrevista de valoración a niños y escolares. Universitat Autònoma de Barcelona, Col-legi Oficial de Psicólogs de Catalunya.
Arias, E. (2014). Entrevistas con familias de niños con TDAH. Orientación.
lunes, 21 de mayo de 2018
El tutor y la familia ante la gran pantalla.
Según un estudio de Kaiser Family Foundation, un 43% de los niños menores de 2 años ven la televisión a diario y casi uno de cada cinco ve vídeo o DVDs todos los días. La mayoría de los padres (88%) que de los niños menores de 2 años ve la televisión todos los días y además, afirman acompañar a sus hijos mientras ven la televisión la mayor parte del tiempo.
También, como mostraron en un estudio Pempek y cols. (2014), solo con tener la televisión encendida y escucharla de fondo afecta en gran manera al desarrollo del lenguaje del niño.
Y, según el mismo estudio, el 74% de los niños menores de 5 años han visto la TV antes de los 2 años de edad. En promedio, los niños menores de seis años pasan casi dos horas al día frente a la gran pantalla. Lo que resulta casi el mismo tiempo que pasan jugando al aire libre, y tres veces más tiempo del que pasan leyendo o escuchando lo que alguien les lee. Respecto a los menores de 6 años:
De media, una persona de 70 años habrá empleado el equivalente a unos 7 y 10 años viendo la televisión.
Aun así, hay familias que ven la televisión con conocimiento y de forma responsable. Además, puede que vean programas educativos que en gran parte sean beneficiosos para el niño y le aporte una fuente rica de conocimientos.
Pero no hay que olvidar los datos de los estudios anteriores y la posibilidad de que muchos padres dejan ver a sus hijos la televisión demasiadas horas y con programas que no siempre son adecuados a la edad del niño ni a las horas del día. Estos padres han caído inocentemente en la ignorancia de creer que la televisión es el único medio para entretener a sus hijos y que no tiene ningún mal para su desarrollo.
¿Qué podemos hacer nosotros como tutores de los hijos de estas familias para concienciar a las mismas de un uso correcto de la gran pantalla?
Como bien decían mis compañeras en su trabajo sobre el tema, el niño que no se deja influenciar por medios televisivos presenta una inteligencia moral superior a la media y mayor seguridad en sí mismos, por lo que no ven necesidad de imitar comportamientos que son "absurdos" desde su punto de vista.
Esto no significa que estos niños sean mejor que otros, solo que han recibido una formación moral de mejor calidad que el resto, ya sea en su casa o en el colegio.
Mis compañeras proponían una solución a esto diciendo que dentro de las escuelas deberían poner más énfasis en trabajar la moralidad de los alumnos con respecto a uno mismo y a los demás; ya que si esto se trabaja de manera eficiente podrían reducirse en gran medida los comportamientos inadecuados de los alumnos por influencia de la televisión.
También, como mostraron en un estudio Pempek y cols. (2014), solo con tener la televisión encendida y escucharla de fondo afecta en gran manera al desarrollo del lenguaje del niño.
Y, según el mismo estudio, el 74% de los niños menores de 5 años han visto la TV antes de los 2 años de edad. En promedio, los niños menores de seis años pasan casi dos horas al día frente a la gran pantalla. Lo que resulta casi el mismo tiempo que pasan jugando al aire libre, y tres veces más tiempo del que pasan leyendo o escuchando lo que alguien les lee. Respecto a los menores de 6 años:
- el 77% enciende por sí solo la tele.
- el 67% pide ver ciertos programas en particular.
- el 62% usa el mando a distancia para cambiar de canal.
- el 71% pide ver sus vídeos y DVDs favoritos.
De media, una persona de 70 años habrá empleado el equivalente a unos 7 y 10 años viendo la televisión.

Pero no hay que olvidar los datos de los estudios anteriores y la posibilidad de que muchos padres dejan ver a sus hijos la televisión demasiadas horas y con programas que no siempre son adecuados a la edad del niño ni a las horas del día. Estos padres han caído inocentemente en la ignorancia de creer que la televisión es el único medio para entretener a sus hijos y que no tiene ningún mal para su desarrollo.
¿Qué podemos hacer nosotros como tutores de los hijos de estas familias para concienciar a las mismas de un uso correcto de la gran pantalla?
Como bien decían mis compañeras en su trabajo sobre el tema, el niño que no se deja influenciar por medios televisivos presenta una inteligencia moral superior a la media y mayor seguridad en sí mismos, por lo que no ven necesidad de imitar comportamientos que son "absurdos" desde su punto de vista.
Esto no significa que estos niños sean mejor que otros, solo que han recibido una formación moral de mejor calidad que el resto, ya sea en su casa o en el colegio.
Mis compañeras proponían una solución a esto diciendo que dentro de las escuelas deberían poner más énfasis en trabajar la moralidad de los alumnos con respecto a uno mismo y a los demás; ya que si esto se trabaja de manera eficiente podrían reducirse en gran medida los comportamientos inadecuados de los alumnos por influencia de la televisión.
Además, aportan recursos para trabajar en el aula con los alumnos como la proyección de películas y programas educativos que informen de manera adecuada a los alumnos; y un Kahoot para realizar en clase con preguntar para tratar de forma lúdica el tema de la televisión.
Por mi parte, como tutora yo convocaría a los padres a una reunión en las que les pasaría unas preguntas sobre el tiempo que creen que ven sus hijos la televisión, que tipos de programa ven a diario, etc. De aquí se podrían sacar conclusiones sobre la educación que existe en las familias en cuanto al tema de la televisión y podría dar ideas para informar mejor a los padres.
Por otra parte les entregaría un folleto informativo con extracciones de artículos sobre la influencia de la televisión en sus hijos y cómo pueden contribuir a mejorar el uso de la gran pantalla en el hogar, así como alternativas a la misma; y programas y películas educativos que pueden ver en familia un rato cada fin de semana.
Por mi parte, como tutora yo convocaría a los padres a una reunión en las que les pasaría unas preguntas sobre el tiempo que creen que ven sus hijos la televisión, que tipos de programa ven a diario, etc. De aquí se podrían sacar conclusiones sobre la educación que existe en las familias en cuanto al tema de la televisión y podría dar ideas para informar mejor a los padres.
Por otra parte les entregaría un folleto informativo con extracciones de artículos sobre la influencia de la televisión en sus hijos y cómo pueden contribuir a mejorar el uso de la gran pantalla en el hogar, así como alternativas a la misma; y programas y películas educativos que pueden ver en familia un rato cada fin de semana.
A continuación adjunto un vídeo de la BBC que nos da variados datos sobre la influencia de la televisión en los más pequeños a partir de la realización de un estudio en el que le ponían a los niños distintos vídeos de un adulto en la sala de juegos y luego los dejaban a ellos en la sala de juegos en la que se ve claramente como los niños imitan los comportamientos que han visto en anteriormente.
Se muestra cómo imitan mejor las películas violentas que las que no las son:
En conclusión, como tutores tenemos la responsabilidad de concienciar a las familias y a sus hijos de las consecuencias que tiene ver la televisión muchas horas al día y más si son programas no adecuados para la edad de los menores.
Es muy importante todo ello porque están en una edad en la que absorben la información con mucha facilidad y están aprendiendo a comportarse a través de lo que ven en su día a día y la información que les llega de las personas y actividades más cercanas a ellos.
Los padres deben de concienciarse de que la televisión no es ni será nunca el canguro de sus hijos, que no siempre los programas o dibujos que les ponen en la televisión son los adecuados y que aunque la televisión tiene múltiples ventajas hay que hacer un uso responsable de la misma a pesar de las dificultades que tenga cada familia para compaginar su trabajo con la educación de sus hijos.
Enlace de vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=GGF8OhAiJpw
Enlace de imagen: https://giuliicipolatti.wordpress.com/2013/11/11/la-teve-un-miembro-mas-de-la-familia/
Enlaces de recursos utilizados para recopilar la información:
https://campusvirtual.uclm.es/mod/forum/discuss.php?d=266057
https://www.kff.org/other/report/zero-to-six-electronic-media-in-the/
https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1207/s15506878jobem4401_10#preview
https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/17482798.2014.920715#.VfCvPUraOK0
Se muestra cómo imitan mejor las películas violentas que las que no las son:
Es muy importante todo ello porque están en una edad en la que absorben la información con mucha facilidad y están aprendiendo a comportarse a través de lo que ven en su día a día y la información que les llega de las personas y actividades más cercanas a ellos.
Los padres deben de concienciarse de que la televisión no es ni será nunca el canguro de sus hijos, que no siempre los programas o dibujos que les ponen en la televisión son los adecuados y que aunque la televisión tiene múltiples ventajas hay que hacer un uso responsable de la misma a pesar de las dificultades que tenga cada familia para compaginar su trabajo con la educación de sus hijos.
Enlace de vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=GGF8OhAiJpw
Enlace de imagen: https://giuliicipolatti.wordpress.com/2013/11/11/la-teve-un-miembro-mas-de-la-familia/
Enlaces de recursos utilizados para recopilar la información:
https://campusvirtual.uclm.es/mod/forum/discuss.php?d=266057
https://www.kff.org/other/report/zero-to-six-electronic-media-in-the/
https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1207/s15506878jobem4401_10#preview
https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/17482798.2014.920715#.VfCvPUraOK0
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